Era una noche oscura y fría. Daniel bebía un café sentado en su sillón favorito en la sala de estudio de su casa.
Su familia dormía, mientras él reflexionaba sobre muchas cosas, tantas, que perdió la noción del tiempo.
Eran las tres de la mañana, llevó su taza vacía al lavaplatos, y abrió el refrigerador para prepararse algo de comer.
Cuando cerró la puerta, vio junto a él a una figura muy conocida, pero nada apreciada…era la muerte!! La espectral imagen le arrebató el sueño en un instante, lo miró fijamente y le dijo con voz tenue ¿Sabes a qué he venido? El asintió con la cabeza y dijo: Sí, lo sé, ya es mi hora.
Confundida, la muerte preguntó a su víctima: ¿No vas a llorar? ¡Todos lo hacen! se arrodillan, suplican, juran que serán mejores, ruegan por otra oportunidad; mientras que tú, aceptas mi llegada con resignación.
Temeroso aun y con un nudo en la garganta, Daniel respondió: ¿De qué serviría? Nunca me darás otra oportunidad, tú solo haces tu trabajo.
Tienes razón, yo solo hago mi trabajo.
¿Puedo despedirme de mi familia? preguntó Daniel con la ligera esperanza de recibir un sí. Tú has dicho que solo hago mi trabajo, yo no decido la hora ni el lugar, mucho menos los detalles. Lo siento… dijo Daniel. No tienes que disculparte, poca gente piensa en su familia mientras está en vida pero al llegar este momento, todos piden lo mismo.
No lo entiendes, dijo Daniel con tono de reproche, yo perdí a mi padre cuando tenia 15 años, y mi sufrimiento fue grande… pero mi hija menor tiene tan solo 4, déjame decirle que la amo.
Tuviste 4 años para decírselo, tuviste muchos días libres, muchos cumpleaños, fiestas, y otros momentos en que pudiste decirle a tu hija que la amas … pero ¿Por qué solo pensaste en tu hija?
Mi hijo mayor no me creería, y mi esposa, bueno … a ella no creo que le interese si la amo o no. Nos hemos distanciado mucho. Pero mi niña, no hay día que entre por la puerta y no esté ahí para recibirme con un beso.
Deja de hablar, se hace tarde, lo interrumpió la Muerte, pero … está bien ¿sabes? este momento hace que mucha gente haga conciencia de cómo vivió su vida. Lástima que lo hagan demasiado tarde.
Ambos salieron de la casa, un extraño tren aguardaba en la calle y lo abordaron. No todo es aburrido en el estado de muerte, no puedo decirte lo que pasará al llegar, pero te propongo que juguemos una partida de Ajedrez “para matar el tiempo”. Con sonrisa, y una lágrima Daniel le dijo: ¡que curioso! creí que no tenías sentido del humor…
El juego se inició. Daniel no se calmaba aunque comenzó ganando, consiguió un alfil y un caballo. Pero era obvio que eso no lo alegraba. La Muerte le preguntó ¿A qué te dedicabas en vida? Soy … es decir, era , un simple empleado en una fábrica de calzado. ¿Obrero? No, trabajaba en la administración .
Ah … Supongo que te encargabas de ver si faltaba algún producto, o dinero.
Sí, en parte así era.
Hay algo que no entiendo …
¿Qué es lo que no entiendes ?
¿Por qué ustedes teniendo tantas cosas buenas por hacer, se encierran en el trabajo, se olvidan de los sentimientos, no les importan los demás, se vuelven egoístas y violentos, pero cuando los visito yo, demuestran ternura, humildad, tristeza, miedo, e incluso lloran? ¿Por qué esperan a que llegue yo, si ya nada podrán hacer?.
No lo sé respondió Daniel…
En cambio, yo soy un simple “peón”, haciendo lo que debo hacer y nada más. Mientras ustedes son dueños de su propia vida, capaces de decidir qué harán con ella ¿y para qué? si su decisión más común es desperdiciarla viviendo sin manifestar cariño y amor…
Te creí más cruel, comentó Daniel. ¡Nada es lo que parece!
El silencio reinó por unos instantes mientras Daniel ponía en jaque a la muerte.
Dime … ¿qué pensabas cuando te casaste? Pensaba en ser feliz, en formar una linda familia, en formar parte de la alta sociedad. ¿Y lo lograste? Es broma ¿verdad? Me encontraste solo en la cocina, durante la madrugada, y te pedí despedirme de mi hija. Es obvio que no lo hice. Si hubiese mostrado más amor a mi familia, la solicitud de despedirme no hubiera sido necesaria.
Ya las lágrimas se habían secado del rostro de Daniel y de pronto exclamó suavemente ¡Jaque Mate!.
La muerte sonrió y dijo: ¡Felicidades!
Daniel suspiró y respondió: Es una pena que no sirva de nada. No me importaba ganar, de todos modos ya estoy aquí …
Un simple juego de ajedrez no aleja mi mente de mi familia, mis hijos, mi esposa...
Las lágrimas brotaron de nuevo en el rostro de Daniel y se lo cubrió con ambas manos.
Mientras él sollozaba, la Muerte exclamó: ¡llegamos!
Daniel intentó calmarse, pero al abrir los ojos estaba de nuevo en su viejo sillón.
Eran las 7 de la mañana, y en lugar de gritar ¡ESTOY VIVO! Como lo haría cualquier otro, salió al patio y dijo con voz tenue: GRACIAS, DIOS MÍO …
Luego, entró a la habitación de su hija y la besó, a la de su esposa e hizo lo mismo.
Entró al cuarto donde dormía su hijo mayor, le hizo cosquillas en los pies, y le dijo:
hijo, despierta ¡es domingo! - ¿papá, me despiertas para decirme que es domingo?
no hijito, no dormí, los desperté para decirles que os quiero!!
Ya, papá, ven, échate un rato a mi lado.
Y luego de años, ambos se durmieron abrazados …
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domingo, 19 de julio de 2009
viernes, 3 de julio de 2009
AQUEL CHISTE
Con el primer gobierno de José María Aznar (1996-2000) los descendientes de la generación de Franco volvieron a tener en sus manos el poder político.
Y surgió el siguiente chiste, que por entonces circulaba en España:
Durante el gobierno de Aznar el dictador Franco resucita de entre los muertos. Desde la fosa del monumental mausoleo fascista, del Valle de los Caídos, se arrastra hasta la entrada de la catedral rocosa. Allí se encuentra con el vigilante, que se sorprende al verle:

- ¿Pero cómo?, pregunta el vigilante, y responde Franco:
- ¡Aj, deja de admirarte! Diga, ¿quién gobierna en España?
- Su gente. Mire, el jefe del gobierno es Aznar…
- ¡Ah! El periodista Manuel Aznar Zubigaray, autor de la “Historia Militar de la Guerra en España”…
- ¡No! El nieto del periodista
- ¿Quién es el portavoz del gobierno?
- Pío Cabanillas
- ¡Muy inteligente el señor! ¡Cabanillas Gallas! ¡Mi ministro de Información!
- No, el hijo…
- ¿Quién es embajador en Marruecos?
- Arias Salgado
- ¡Bien! Mi otro ministro de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado.
- No, su hijo
- ¿Y cómo están las cosas en las Vascongadas y Cataluña?
- Ahora las regiones se denominan autonomías y el ministro, que las coordina, es Jesús Posada.
- ¡Posada Cacho! Mi fiel gobernador de Soria.
- No, el hijo… Y Oreja es ahora el representante del partido del gobierno en las Vascongadas…
- ¡Dios mío! ¡Ése es mi leal Marcelino!
- No, el sobrino
- ¿Y quién dirige la Justicia?
- Allí ahora hay uno nuevo, no sé su nombre. Su antecesor se llamaba Mariscal de Gante.
- ¡Claro! Mi director general de prensa, Jaime Mariscal de Gante.
- No, tampoco… la hija Margarita.
- ¿Y quien gobierna en mi querida Galicia?
- Fraga
- ¿El nieto?
- ¡No, su ministro!
Que resultó no tan viejo.
La historia continúa...
Franco resucita de nuevo... y pregunta a la enfermera:

- Franco (poniéndose al día): Srta. ¿Quién se halla ahora ocupando la Vicepresidencia del Gobierno de la Nación, sustituyendo a mi querido Arias Navarro?
- Enfermera: Teresita Fernández de la Vega.
- Franco (sorprendido): ¿Teresita, la hija de Wenceslao, el falangista camisa vieja alto cargo del Ministerio de Trabajo y fiel ayudante de Girón, el más falangista de mis ministros?
- Enfermera (titubeante): La misma, Excelencia.
- Franco: ¿Y de Ministro de la Gobernación?
- Enfermera: Bueno Excelencia, ahora se llama Ministro de Interior y está Alfredito Pérez Rubalcaba, el hijo de uno de vuestros militares más fieles al Régimen, suboficial de aviación.
- Franco (incrédulo): ¡Qué me dice! ¿No estará usted intentando engañarme para no darme un disgusto verdad?
- Enfermera: ¡Excelencia, por Dios!
- Franco: ¿Y quién está ahora al frente de los medios informativos del Régimen?
- Enfermera: Ehhhh... de los informativos del Régimen dice su Excelencia, pues de los informativos del Régimen diría que sigue Juan Luis Cebrián, tal y como su Excelencia lo dejó, el hijo del falangista Vicente Cebrián, su Jefe de Prensa del Movimiento.
- Franco (complacido): ¿Todavía le dura a Cebrianito el cargo que le concedí de Director de los Servicios Informativos? ¡Qué tío, cómo se agarran algunos a los cargos!
- Enfermera: Sí, Excelencia, Cebrianito, el mismo, el que dirigió Pueblo y Arriba.
- Franco: ¿Y de Presidente de las Cortes?
- Enfermera: Bueno Excelencia, ahora se llama Presidente del Congreso de los Diputados; hasta hace poco ha estado Manuel Marín, hijo de Marín el aguerrido falangista de Ciudad Real y Presidente de la Hermandad de Alféreces Provisionales, y ahora le ha sustituído José Bono también hijo de falangista.
- Franco (aliviado): Veo que por fin se ha resuelto la pugna entre el Opus y la Falange y que ganan estos últimos por goleada. ¿Y qué ha sido de Martín Villa, mi Ministro y Jefe Provincial del Movimiento?
- Enfermera: Ahora está en PRISA.
- Franco: ¿Qué es eso de PRISA? ¿Algo parecido al SEU o a la Prensa del Movimiento?
- Enfermera: No se le escapa una, Excelencia.
- Franco: ¿Y en el Ministerio de Justicia?
- Enfermera: Lo acaba de dejar Marianito Fernández Bermejo, el hijo del alcalde y Jefe Local del Movimiento de Arenas de San Pedro de Avila.
- Franco (perplejo): ¿Y por qué lo ha dejado?
-Enfermera: Por un afán desmedido por las cacerías Excelencia.
- Franco (encantado): ¡Ahhh..., veo que no han cambiado las buenas costumbres de antaño! ¿Y sigue habiendo buenos cotos de caza en La Mancha?
-Enfermera: Sí Excelencia, ya se ha cuidado mucho y bien de ello durante años José Bono, el actual Presidente del Congreso de los Diputados, y ahora le ha relevado y se encarga de ello José María Barreda.
-Franco: ¿Barreda, de los Barreda terratenientes y aristócratas manchegos descendientes del Marqués de Treviño fusilado el pobre por los rojos?
-Enfermera: Sí Excelencia.
-Franco (contento): ¡Qué bien, qué bien! Y en la tele, ¿qué? ¿Quién sigue?
- Enfermera: Pues los de siempre: Carmen Sevilla, Massiel, Conchita Velasco, Matías Prat, Víctor Manuel, que sigue cantando a la patria...
- Franco (asintiendo): ¡Hombre, el Víctor ése! ¡Pobre rapaz, siempre tan triste! Ni la del "Zampo y yo" ha conseguido alegrarle; ¡con tanto diente!... Recuerdo el empeño que ponía en ir con mis nietas al corrillo de Serrano, y luego las convidaba a comer paella en Riesgo. ¿Cómo era?... ¿Cómo era la estrofa de aquella canción que me dedicó? Cántela, si es tan amable...
- Enfermera (entonando):
"Otros vendrán que el camino más limpio hallarán.
Deben seguir por la senda que aquél nos marcó,
No han de ocultar,
hacia el hombre que trajo esta paz,
su admiración;
y, por favor, pido, siga esta paz."
- Franco (sonriendo: Sí esa era, esa era; un poquito pesado el pobre, como decían mis nietas, "un coñazo". Pero, en fin, a Carmen le daba mucha pena...
- Franco (pensativo): Y el Presidente del Gobierno de la Nación, ése de ahora, el de las cejas arqueadas, ¿Quién es?
- Enfermera: Es el nieto del capitán Lozano, el que sirvió en Asturias a sus órdenes y aplastó la revuelta de los mineros insurgentes.
- Franco (encantado): ¡Qué me dice, el nieto del capitán Lozano! ¿Y qué tal Presidente es, ya es digno de la memoria de su antepasado?
- Enfermera: Pues... sí..., precisamente es el más acérrimo defensor de la Memoria Histórica, Excelencia,... ehh... digamos que se acuerda mucho y en todo momento de su Excelencia.
- Franco (satisfecho): ¡Qué bien, que bien, parece increíble! ¿Y qué hace ahora?
- Enfermera: Ha vuelto de Estados Unidos. Se autoinvitó a una reunión ocupando una silla de Francia para arreglar la economía mundial, que está por los suelos.
- Franco: ¿Otro Plan Marshall, quizá?
- Enfermera: Más o menos, Excelencia.
- Franco: Por cierto, ¿Siguen estudiando los niños Formación del Espíritu Nacional?
- Enfermera: ¡Oh sí Excelencia, por supuesto, más que nunca! Ahora se llama Educación para la Ciudadanía.
-Franco (despectivamente): ¿Y la Casa Real, cómo está la Casa Real?
Enfermera: Como su Excelencia la dejó, al frente está el Rey Don Juan Carlos y la Reina Doña Sofía, y de Jefe de la Casa Real está Albertito Aza íntimo amigo del Presidente Zapatero y de Juan Luis Cebrián e hijo de Aza, el militar de Marruecos que fue el primero en unirse a su Excelencia el 18 de Julio.
- Franco (con cólera repentina): ¿Y quién...? ¿Quién coño es ese Zerolo de Tenerife del que les oigo murmurar?
- Enfermera: ¡Ah sí Excelencia! Es el nieto de Miguel Zerolo Fuentes, el brillante fascista Jefe de Sección de Acción Ciudadana, Fiscal Militar y Juez Instructor Militar especialista en delitos de rebelión a la Patria. Y su tío abuelo, Tomás Zerolo Fuentes, médico encargado por Vd. de la organización de los servicios médicos en los frentes de guerra y fundador después de la Clínica Zerolo. Ambos hermanos fueron condecorados con la Medalla de Bronce de la Santa Cruz por ser de los primeros voluntarios que se presentaron el mismo 18 de julio en el Gobierno Militar para "salvar a España".
- Franco: Perfecto, no pensaba que lo había dejado todo atado y tan bien atado, les di cuarenta años de paz y me alegro de que todo siga igual que antes y que sigan guiando a España y a los españoles los de siempre en pro de la convivencia y la paz entre los españoles.
!Adios Dictadura, adios¡.
NOTA: Las personas evolucionan, y normalmente los intelectuales son progresistas.
Lo bueno o malo que tiene la democracia, es que votan hasta los tontos de los cojones. Y los listos, y los tontos del culo, y los pobres, los ricos, los feos, los guapos, y los tontos útiles, los deslenguados, los destripaterrones, los jornaleros, los pensionistas, los albañiles, los que tienen algo que decir y los que no, los tontorrones, los científicos, los obreros, los corruptos, los honrados, los artistas y, así, hasta que nos cansemos, cada uno vota a quién le parece mejor en conciencia o para su bolsillo.
Y surgió el siguiente chiste, que por entonces circulaba en España:
Durante el gobierno de Aznar el dictador Franco resucita de entre los muertos. Desde la fosa del monumental mausoleo fascista, del Valle de los Caídos, se arrastra hasta la entrada de la catedral rocosa. Allí se encuentra con el vigilante, que se sorprende al verle:

- ¿Pero cómo?, pregunta el vigilante, y responde Franco:
- ¡Aj, deja de admirarte! Diga, ¿quién gobierna en España?
- Su gente. Mire, el jefe del gobierno es Aznar…
- ¡Ah! El periodista Manuel Aznar Zubigaray, autor de la “Historia Militar de la Guerra en España”…
- ¡No! El nieto del periodista
- ¿Quién es el portavoz del gobierno?
- Pío Cabanillas
- ¡Muy inteligente el señor! ¡Cabanillas Gallas! ¡Mi ministro de Información!
- No, el hijo…
- ¿Quién es embajador en Marruecos?
- Arias Salgado
- ¡Bien! Mi otro ministro de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado.
- No, su hijo
- ¿Y cómo están las cosas en las Vascongadas y Cataluña?
- Ahora las regiones se denominan autonomías y el ministro, que las coordina, es Jesús Posada.
- ¡Posada Cacho! Mi fiel gobernador de Soria.
- No, el hijo… Y Oreja es ahora el representante del partido del gobierno en las Vascongadas…
- ¡Dios mío! ¡Ése es mi leal Marcelino!
- No, el sobrino
- ¿Y quién dirige la Justicia?
- Allí ahora hay uno nuevo, no sé su nombre. Su antecesor se llamaba Mariscal de Gante.
- ¡Claro! Mi director general de prensa, Jaime Mariscal de Gante.
- No, tampoco… la hija Margarita.
- ¿Y quien gobierna en mi querida Galicia?
- Fraga
- ¿El nieto?
- ¡No, su ministro!
Que resultó no tan viejo.
La historia continúa...
Franco resucita de nuevo... y pregunta a la enfermera:

- Franco (poniéndose al día): Srta. ¿Quién se halla ahora ocupando la Vicepresidencia del Gobierno de la Nación, sustituyendo a mi querido Arias Navarro?
- Enfermera: Teresita Fernández de la Vega.
- Franco (sorprendido): ¿Teresita, la hija de Wenceslao, el falangista camisa vieja alto cargo del Ministerio de Trabajo y fiel ayudante de Girón, el más falangista de mis ministros?
- Enfermera (titubeante): La misma, Excelencia.
- Franco: ¿Y de Ministro de la Gobernación?
- Enfermera: Bueno Excelencia, ahora se llama Ministro de Interior y está Alfredito Pérez Rubalcaba, el hijo de uno de vuestros militares más fieles al Régimen, suboficial de aviación.
- Franco (incrédulo): ¡Qué me dice! ¿No estará usted intentando engañarme para no darme un disgusto verdad?
- Enfermera: ¡Excelencia, por Dios!
- Franco: ¿Y quién está ahora al frente de los medios informativos del Régimen?
- Enfermera: Ehhhh... de los informativos del Régimen dice su Excelencia, pues de los informativos del Régimen diría que sigue Juan Luis Cebrián, tal y como su Excelencia lo dejó, el hijo del falangista Vicente Cebrián, su Jefe de Prensa del Movimiento.
- Franco (complacido): ¿Todavía le dura a Cebrianito el cargo que le concedí de Director de los Servicios Informativos? ¡Qué tío, cómo se agarran algunos a los cargos!
- Enfermera: Sí, Excelencia, Cebrianito, el mismo, el que dirigió Pueblo y Arriba.
- Franco: ¿Y de Presidente de las Cortes?
- Enfermera: Bueno Excelencia, ahora se llama Presidente del Congreso de los Diputados; hasta hace poco ha estado Manuel Marín, hijo de Marín el aguerrido falangista de Ciudad Real y Presidente de la Hermandad de Alféreces Provisionales, y ahora le ha sustituído José Bono también hijo de falangista.
- Franco (aliviado): Veo que por fin se ha resuelto la pugna entre el Opus y la Falange y que ganan estos últimos por goleada. ¿Y qué ha sido de Martín Villa, mi Ministro y Jefe Provincial del Movimiento?
- Enfermera: Ahora está en PRISA.
- Franco: ¿Qué es eso de PRISA? ¿Algo parecido al SEU o a la Prensa del Movimiento?
- Enfermera: No se le escapa una, Excelencia.
- Franco: ¿Y en el Ministerio de Justicia?
- Enfermera: Lo acaba de dejar Marianito Fernández Bermejo, el hijo del alcalde y Jefe Local del Movimiento de Arenas de San Pedro de Avila.
- Franco (perplejo): ¿Y por qué lo ha dejado?
-Enfermera: Por un afán desmedido por las cacerías Excelencia.
- Franco (encantado): ¡Ahhh..., veo que no han cambiado las buenas costumbres de antaño! ¿Y sigue habiendo buenos cotos de caza en La Mancha?
-Enfermera: Sí Excelencia, ya se ha cuidado mucho y bien de ello durante años José Bono, el actual Presidente del Congreso de los Diputados, y ahora le ha relevado y se encarga de ello José María Barreda.
-Franco: ¿Barreda, de los Barreda terratenientes y aristócratas manchegos descendientes del Marqués de Treviño fusilado el pobre por los rojos?
-Enfermera: Sí Excelencia.
-Franco (contento): ¡Qué bien, qué bien! Y en la tele, ¿qué? ¿Quién sigue?
- Enfermera: Pues los de siempre: Carmen Sevilla, Massiel, Conchita Velasco, Matías Prat, Víctor Manuel, que sigue cantando a la patria...
- Franco (asintiendo): ¡Hombre, el Víctor ése! ¡Pobre rapaz, siempre tan triste! Ni la del "Zampo y yo" ha conseguido alegrarle; ¡con tanto diente!... Recuerdo el empeño que ponía en ir con mis nietas al corrillo de Serrano, y luego las convidaba a comer paella en Riesgo. ¿Cómo era?... ¿Cómo era la estrofa de aquella canción que me dedicó? Cántela, si es tan amable...
- Enfermera (entonando):
"Otros vendrán que el camino más limpio hallarán.
Deben seguir por la senda que aquél nos marcó,
No han de ocultar,
hacia el hombre que trajo esta paz,
su admiración;
y, por favor, pido, siga esta paz."
- Franco (sonriendo: Sí esa era, esa era; un poquito pesado el pobre, como decían mis nietas, "un coñazo". Pero, en fin, a Carmen le daba mucha pena...
- Franco (pensativo): Y el Presidente del Gobierno de la Nación, ése de ahora, el de las cejas arqueadas, ¿Quién es?
- Enfermera: Es el nieto del capitán Lozano, el que sirvió en Asturias a sus órdenes y aplastó la revuelta de los mineros insurgentes.
- Franco (encantado): ¡Qué me dice, el nieto del capitán Lozano! ¿Y qué tal Presidente es, ya es digno de la memoria de su antepasado?
- Enfermera: Pues... sí..., precisamente es el más acérrimo defensor de la Memoria Histórica, Excelencia,... ehh... digamos que se acuerda mucho y en todo momento de su Excelencia.
- Franco (satisfecho): ¡Qué bien, que bien, parece increíble! ¿Y qué hace ahora?
- Enfermera: Ha vuelto de Estados Unidos. Se autoinvitó a una reunión ocupando una silla de Francia para arreglar la economía mundial, que está por los suelos.
- Franco: ¿Otro Plan Marshall, quizá?
- Enfermera: Más o menos, Excelencia.
- Franco: Por cierto, ¿Siguen estudiando los niños Formación del Espíritu Nacional?
- Enfermera: ¡Oh sí Excelencia, por supuesto, más que nunca! Ahora se llama Educación para la Ciudadanía.
-Franco (despectivamente): ¿Y la Casa Real, cómo está la Casa Real?
Enfermera: Como su Excelencia la dejó, al frente está el Rey Don Juan Carlos y la Reina Doña Sofía, y de Jefe de la Casa Real está Albertito Aza íntimo amigo del Presidente Zapatero y de Juan Luis Cebrián e hijo de Aza, el militar de Marruecos que fue el primero en unirse a su Excelencia el 18 de Julio.
- Franco (con cólera repentina): ¿Y quién...? ¿Quién coño es ese Zerolo de Tenerife del que les oigo murmurar?
- Enfermera: ¡Ah sí Excelencia! Es el nieto de Miguel Zerolo Fuentes, el brillante fascista Jefe de Sección de Acción Ciudadana, Fiscal Militar y Juez Instructor Militar especialista en delitos de rebelión a la Patria. Y su tío abuelo, Tomás Zerolo Fuentes, médico encargado por Vd. de la organización de los servicios médicos en los frentes de guerra y fundador después de la Clínica Zerolo. Ambos hermanos fueron condecorados con la Medalla de Bronce de la Santa Cruz por ser de los primeros voluntarios que se presentaron el mismo 18 de julio en el Gobierno Militar para "salvar a España".
- Franco: Perfecto, no pensaba que lo había dejado todo atado y tan bien atado, les di cuarenta años de paz y me alegro de que todo siga igual que antes y que sigan guiando a España y a los españoles los de siempre en pro de la convivencia y la paz entre los españoles.
!Adios Dictadura, adios¡.
NOTA: Las personas evolucionan, y normalmente los intelectuales son progresistas.
Lo bueno o malo que tiene la democracia, es que votan hasta los tontos de los cojones. Y los listos, y los tontos del culo, y los pobres, los ricos, los feos, los guapos, y los tontos útiles, los deslenguados, los destripaterrones, los jornaleros, los pensionistas, los albañiles, los que tienen algo que decir y los que no, los tontorrones, los científicos, los obreros, los corruptos, los honrados, los artistas y, así, hasta que nos cansemos, cada uno vota a quién le parece mejor en conciencia o para su bolsillo.
miércoles, 28 de mayo de 2008
LA ENFERMEDAD DEL TIEMPO
Falleció César, fortunado y fuerte;
ignoran la piedad y el escarmiento
señas de su glorioso monumento:
porque también para el sepulcro hay muerte.
Muere la vida, y de la misma suerte
muere el entierro rico y opulento;
la hora, con oculto movimiento,
aun calla el grito que la fama vierte.
Devanan sol y luna, noche y día,
del mundo la robusta vida, y lloras
las advertencias que la edad te envía!
Risueña enfermedad son las auroras;
lima de la salud es su alegría:
Licas, sepultureros son las horas.
Vivir es caminar breve jornada,
y muerte viva es, Lico, nuestra vida,
ayer al frágil cuerpo amanecida,
cada instante en el cuerpo sepultada.
Nada que, siendo, es poco, y será nada
en poco tiempo, que ambiciosa olvida;
pues, de la vanidad mal persuadida,
anhela duración, tierra animada.
Llevada de engañoso pensamiento
y de esperanza burladora y ciega,
tropezará en el mismo monumento.
Como el que, divertido, el mar navega,
y, sin moverse, vuela con el viento,
y antes que piense en acercarse, llega.
Quevedo y Villegas.
ignoran la piedad y el escarmiento
señas de su glorioso monumento:
porque también para el sepulcro hay muerte.
Muere la vida, y de la misma suerte
muere el entierro rico y opulento;
la hora, con oculto movimiento,
aun calla el grito que la fama vierte.
Devanan sol y luna, noche y día,
del mundo la robusta vida, y lloras
las advertencias que la edad te envía!
Risueña enfermedad son las auroras;
lima de la salud es su alegría:
Licas, sepultureros son las horas.
Vivir es caminar breve jornada,
y muerte viva es, Lico, nuestra vida,
ayer al frágil cuerpo amanecida,
cada instante en el cuerpo sepultada.
Nada que, siendo, es poco, y será nada
en poco tiempo, que ambiciosa olvida;
pues, de la vanidad mal persuadida,
anhela duración, tierra animada.
Llevada de engañoso pensamiento
y de esperanza burladora y ciega,
tropezará en el mismo monumento.
Como el que, divertido, el mar navega,
y, sin moverse, vuela con el viento,
y antes que piense en acercarse, llega.
Quevedo y Villegas.
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