Aunque Rajoy sostiene que desde el año 2004 nadie del PP ha sido sentenciado, 41 afiliados recibieron condenas
Jesús Ares Vázquez
El alcalde de Toques (A Coruña) fue condenado en enero de 2004 por un delito de abusos sexuales a una menor.
José Castro Álvarez
El ex alcalde de Ponteareas (Pontevedra) y otros siete ex ediles fueron condenados en enero de 2004 por prevaricación.
Manuel Ortuño
El subdelegado del Consell en Elche fue condenado en junio de 2005 por insultar a una compañera.
Buenaventura Gómez
El alcalde de Casalarreina (La Rioja) fue condenado en diciembre de 2004 por adjudicar la compra de material a su propia empresa.
Juan José Cazorla
El alcalde de Antigua (Fuerteventura) fue condenado en octubre de 2005 por un delito de cohecho.
Eusebio Laudes
El edil de Alzira (Valencia) fue condenado en diciembre de 2005 por abusos sexuales.
Fidel Lambás
El teniente de alcalde de Medina del Campo (Valladolid) fue condenado en enero de 2006 por injurias.
Jacinto Llamas
El ex alcalde de Torrelaguna (Madrid) fue condenado en marzo de 2006 junto a cuatro concejales más por prevaricación.
Carmelo Vega
El ex alcalde de Santa Brígida (Las Palmas) y otro edil fueron condenados en marzo de 2006 por derribar el parterre de la vivienda de una vecina.
Ángel Blanco
El senador del PP por la provincia de Córdoba fue condenado en noviembre de 2006 por conducción bajo la influencia del alcohol.
Manuel Vilanova
El alcalde de Vila-real (Castellón) fue condenado en noviembre de 2006 por prevaricación.
Pedro Coll Tovar
El alcalde de Beniel (Murcia) fue condenado en diciembre de 2006 por injurias.
José Luis Vidal Ortiz
El alcalde de Almadén de la Plata (Sevilla) fue condenado en enero de 2007 por prevaricación.
Luis Madiedo
El secretario de Acción Sectorial del PP de Gijón (Asturias) fue condenado en marzo de 2007 por vejar a una diputada.
Malika Abdeselam
La ex directora provincial del Insalud y miembro de la Ejecutiva del PP de Ceuta fue condenada en marzo de 2007 por prevaricación y estafa.
Moisés Milla
El portavoz del PP en Tudela (Valladolid) fue condenado en julio de 2007 por apropiación indebida.
Vicente Moro
El ex delegado de Gobierno en Ceuta fue condenado en septiembre de 2007 por revelación de secretos, calumnia y prevaricación .
Francisco Amizián
El concejal del Ayuntamiento de Almería fue condenado en enero de 2008 por circular en estado de embriaguez.
Juan Morillo
El alcalde de La Guardia (Jaén) fue condenado en enero de 2008 por una falta contra las personas en una discusión.
Leopoldo Rodríguez
El edil de Aldaia (Valencia) fue condenado en febrero de 2008 por agredir a su esposa.
Adolfo Campos
El alcalde de Dozón (Pontevedra) fue condenado en marzo de 2008 por prevaricación.
Luis Gómez
El alcalde de Portillo (Toledo) fue condenado en abril de 2008 por prevaricación.
Luis María Huete
El ex concejal madrileño fue condenado en junio de 2008 por prevaricación.
Rafael Sánchez Lavado
El alcalde de Sierra de Yeguas (Málaga) fue condenado en 2007 por dar una paliza.
Lluc Tomàs
El alcalde de Llucmajor (Mallorca) fue condenado en noviembre de 2008 por malversación.
José María P.B.
Él y José P. R., miembros del PP en Baeza (Jaén), fueron condenados en diciembre de 2008 por delito de vulneración dolosa de los trámites del voto por correo.
Ignacio Francisco Pérez
El edil del PP en el Ayuntamiento de Otura (Granada) fue condenado en diciembre de 2008 por una falta de lesiones.
Juan Carlos Juárez
El alcalde de La Línea (Cádiz) fue condenado en enero de 2009 por desobediencia en cargo público.
Público.es
COMENTARIO: Está claro: no hay caso Gurtel, no hay caso Camps, no hay caso Palma Arena, no hay caso Perejil, no hay caso Jaguar-Matos, no hay caso Yak, no hay caso Soria-Gran Canaria, no hay caso plastilina...
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jueves, 3 de septiembre de 2009
miércoles, 10 de junio de 2009
LAS URNAS NO ABSUELVEN A LOS DELINCUENTES
Ni el juez Pedreira es Torquemada ni las urnas absuelven a los delincuentes
¿Es Antonio Pedreira, juez instructor del caso Gürtel, como aquel Torquemada, que ejerció a finales del siglo XV de Inquisidor General de Castilla y Aragón? Recordemos que, durante la campaña electoral – el 24 de mayo, en el mitin de Alicante-, Mariano Rajoy tildó de inquisidores o Torquemadas, “que no tienen corazón ni razón”, a quienes, con motivo de la corrupción, atacan a la derecha. El líder popular aprovechó la ocasión para defender a Francisco Camps: “¡Paco, estamos contigo!”
El juez Pedreira no ha ordenado ni mucho menos que Arturo González Panero, ex alcalde de Boadilla del Monte (Madrid), fuera conducido a morir en la hoguera, pero sí le ha impuesto una fianza de 1.800.000 euros, cifra muy elevada que no pronostica nada bueno para González Panero, quien continúa siendo concejal del PP y que ha recibido hasta el presente un trato de exquisito –o sospechoso- favor por parte de su sucesor, Juan Siguero.
Boadilla del Monte
Conviene no olvidar que fue Boadilla del Monte el epicentro de la trama corrupta capitaneada por Francisco Correa y Álvaro Pérez, El Bigotes; además de algunos otros camaradas más o menos conectados con el desaparecido clan de Becerril, el selecto corralito de los jóvenes cachorros populares.
En esa pomada
El clan aludido fue impulsado por José María Aznar y su yerno, Alejandro Agag. Muchos estaban en esa pomada, a mitad de camino entre el poder, el dinero y el glamour. Eran, entre otros, Francisco Camps, Esteban González Pons, Lucía Figar, Gabriel Elorriaga, José Luis Ayllón, Carlos Aragonés [hombre de confianza de Aznar y más tarde casado con Lucía Figar], Jorge Moragas…
En aquella época
La mujer de Correa, Carmen “Correa”, pertenecía al círculo de los amigos y amigas de Lucía Figar, en la actualidad consejera de Educación del Gobierno Aguirre. Su apellido es “Rodríguez Quijano”, pero utilizaba el apellido Correa, según consta en el listado del correo electrónico de Figar en aquella época. Figar formó parte del equipo de fontaneros de Aznar. También colaboró estrechamente con Agag cuando éste fue secretario general del Partido Popular Europeo.
Jóvenes ambiciosos
Eran jóvenes ambiciosos con ganas de pisar fuerte en la vida y en la política. Saben muchas cosas y quizá no les haya sorprendido demasiado la trama Gürtel, porque conocían de cerca a Correa y a Pérez, y también a Crespo y a López Viejo o a Alfonso Bosch o al ex alcalde de Majadahonda, Guillermo Ortega, los cuatro, imputados judicialmente a causa de sus vinculaciones con el escándalo de corrupción que afecta al PP. La mujer de Correa trabajaba en el Ayuntamiento de Majadahonda, en el gabinete de la Alcaldía. ¿Hablamos de Sepúlveda, el ex alcalde de Pozuelo de Alarcón, un hombre de Aznar?
Subliminalmente
Rajoy confundió a jueces, fiscales anticorrupción y periodistas con los antiguos inquisidores. María Dolores de Cospedal está ahora confundiendo gravemente las urnas con las actuaciones judiciales y con la libertad de expresión. Va repitiendo por ahí subliminalmente que las victorias electorales absuelven a los políticos corruptos.
Un ataque agresivo
Lo dice así: “Hemos tenido, y esto es muy importante, un muy buen resultado allí donde hemos sufrido un ataque muy agresivo. Allí donde el PSOE ha intentado ganar no en las urnas sino en los medios y en los tribunales”. La dirigente de un partido democrático como Cospedal debería ser destituida de forma fulminante, tras difundir semejantes barbaridades. Pero en el PP no ocurre. Todo aprovecha para su convento.
Enric Sopena es director de El Plural
¿Es Antonio Pedreira, juez instructor del caso Gürtel, como aquel Torquemada, que ejerció a finales del siglo XV de Inquisidor General de Castilla y Aragón? Recordemos que, durante la campaña electoral – el 24 de mayo, en el mitin de Alicante-, Mariano Rajoy tildó de inquisidores o Torquemadas, “que no tienen corazón ni razón”, a quienes, con motivo de la corrupción, atacan a la derecha. El líder popular aprovechó la ocasión para defender a Francisco Camps: “¡Paco, estamos contigo!”
El juez Pedreira no ha ordenado ni mucho menos que Arturo González Panero, ex alcalde de Boadilla del Monte (Madrid), fuera conducido a morir en la hoguera, pero sí le ha impuesto una fianza de 1.800.000 euros, cifra muy elevada que no pronostica nada bueno para González Panero, quien continúa siendo concejal del PP y que ha recibido hasta el presente un trato de exquisito –o sospechoso- favor por parte de su sucesor, Juan Siguero.Boadilla del Monte
Conviene no olvidar que fue Boadilla del Monte el epicentro de la trama corrupta capitaneada por Francisco Correa y Álvaro Pérez, El Bigotes; además de algunos otros camaradas más o menos conectados con el desaparecido clan de Becerril, el selecto corralito de los jóvenes cachorros populares.
En esa pomada
El clan aludido fue impulsado por José María Aznar y su yerno, Alejandro Agag. Muchos estaban en esa pomada, a mitad de camino entre el poder, el dinero y el glamour. Eran, entre otros, Francisco Camps, Esteban González Pons, Lucía Figar, Gabriel Elorriaga, José Luis Ayllón, Carlos Aragonés [hombre de confianza de Aznar y más tarde casado con Lucía Figar], Jorge Moragas…
En aquella época
La mujer de Correa, Carmen “Correa”, pertenecía al círculo de los amigos y amigas de Lucía Figar, en la actualidad consejera de Educación del Gobierno Aguirre. Su apellido es “Rodríguez Quijano”, pero utilizaba el apellido Correa, según consta en el listado del correo electrónico de Figar en aquella época. Figar formó parte del equipo de fontaneros de Aznar. También colaboró estrechamente con Agag cuando éste fue secretario general del Partido Popular Europeo.
Jóvenes ambiciosos
Eran jóvenes ambiciosos con ganas de pisar fuerte en la vida y en la política. Saben muchas cosas y quizá no les haya sorprendido demasiado la trama Gürtel, porque conocían de cerca a Correa y a Pérez, y también a Crespo y a López Viejo o a Alfonso Bosch o al ex alcalde de Majadahonda, Guillermo Ortega, los cuatro, imputados judicialmente a causa de sus vinculaciones con el escándalo de corrupción que afecta al PP. La mujer de Correa trabajaba en el Ayuntamiento de Majadahonda, en el gabinete de la Alcaldía. ¿Hablamos de Sepúlveda, el ex alcalde de Pozuelo de Alarcón, un hombre de Aznar?
Subliminalmente
Rajoy confundió a jueces, fiscales anticorrupción y periodistas con los antiguos inquisidores. María Dolores de Cospedal está ahora confundiendo gravemente las urnas con las actuaciones judiciales y con la libertad de expresión. Va repitiendo por ahí subliminalmente que las victorias electorales absuelven a los políticos corruptos.
Un ataque agresivo
Lo dice así: “Hemos tenido, y esto es muy importante, un muy buen resultado allí donde hemos sufrido un ataque muy agresivo. Allí donde el PSOE ha intentado ganar no en las urnas sino en los medios y en los tribunales”. La dirigente de un partido democrático como Cospedal debería ser destituida de forma fulminante, tras difundir semejantes barbaridades. Pero en el PP no ocurre. Todo aprovecha para su convento.
Enric Sopena es director de El Plural
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